Mostrando entradas con la etiqueta Climaterio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Climaterio. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de abril de 2013

Atrofia Vaginal

0 comentarios
       
         La vagina es el órgano con mayor concentración de receptores estrogénicos del organismo, un indicador biológico accesible y sensible de los niveles séricos de dichas hormonas en la mujer. La pérdida de la produciión ovárica de estrógenos asociada con la transición menopáusica se refleja en la fisiología vaginal, produciendo una disfunción vulvogaginal que se concreta en: disminución del índice de células superficiales y, por tanto, de la producción de glucógeno; disminución de lactobacilos vaginales; aumento del ph, al verse reducida la producción de ácido láctico bateriano; disminución del flujo vascular y consecuente reducción de las secrecciones de la vagina. Todo ello conduce al cortejo sintomático propio de la atrofia vaginal.
           La atrofia vaginal es responsable de la aparición de síntomas que afectan a la calidad de vida, como son la sequedad vaginal y/o dispareunia y afecta al 40% de las mujeres posmenopáusicas españolas. La dispaueumia afecta a un 10-15% de las mujeres sexualmente activas en la edad reproductiva y aumenta hasta un 45% en mujeres mayores de 50 años.
           Además, se produce pérdida de los pliegues rugosos vaginales y adelgazamiento de la mucosa, debido a la reducción del soporte de colágeno del epitelio vaginal, dado que la renovación de este disminuye al faltar los estrógenos. Estos cambios pueden ser importantes en la génesis del prolapso vaginal. El diagnóstico se sospecha basándose en la edad, los síntomas y la historia clínica, y se confirma al realizar una exploración ginecológica.

           Las opciones de tratamiento para los síntomas derivados de la atrofia vulvovaginal incluyen, además de un posible tratamiento hormonal, sistémico o local, modificaciones del estilo de vida, en caso de ser preciso, y tratamientos no hormonales, basados en la aplicación de hidratantes y lubricantes.


Modificación del estilo de vida

         Evitando los factores de riesgo que aceleran la deprivación estrogénica. El tabaco produce incremento en el metabolismo estrogénico y se asocia su consumo con mayor atrofia vaginal. El índice de masa corporal (IMC)>27 también se ha asociado con la presencia de sequedad vaginal. No realizar efercicio físico implica un mayor riesgo de presentar síntomas vaginales en comparación con realizar ejercicio físico intenso.

Medidas mecánicas

        Las mujeres con actividad sexual tienen menos síntomas relacionados con la atrofia vaginal. El mayor número de relaciones sexuales se asocia a una mejor elasticidad tisular, mayor lubricación por incremento de la vascularización debido al estímulo mecánico y, por tanto, una mejora en los síntomas con disminución de la coitalgia.

Tratamiento no hormonal

        La sequedad vaginal puede ser manejado con el uso regular de agentes hidratantes vaginales suplementado con lubricantes para su utilización durante la actividad sexual, lo que mejorará la coitalgia asociada a ella. Se recomiendan como primera línea terapéutica en mujeres con síntomas leves o moderados derivados de la atrofia vaginal.
      Hidratantes vaginales: su uso regular proporciona alivio sintomático por cambios en el contenido de fluido del epitelio vaginal. En su composición se utilizan compuestos capaces de acumular agua, como el ácido hialurónico, para después liberarla lentamente optimizando así el balance líquido.
     Lubricantes: además del uso regular del hidratante, la utiliación de un lubricante durante la relación sexual puede reducir la irritación causada por la fricción del tejido. Son productos solubles en agua, en base de aceite, glicerina o silicona. La vaselina no es una buena opción, especialmente si se utilizan preservativos como prevención de infecciones de transmisión sexual o del embarazo, ya que daña el látex. En los últimos años se han desarrollado alternativas que no alteran las propiedades físicas del preservativo y que además respetan la viabilidad y motilidad de los espermatozoides debido a un pH y osmolaridad idénticos al semen y moco cervical.
      Consideraciones sobre el uso de estos productos de venta libre que se deben tener en cuenta son el hecho de que algunas mujeres pueden presentar sensibilidad o alergia a los componentes de las cremas hidratanes o lubricantes. Estas cremas pueden contener aditivos, colorantes, perfumes, bactericidas o espermicidas que pueden aumentar la irritación de la mucosa vaginal atrófica.

Otros tratamientos alternativos y complementarios

        La homeopatía no ha demostrado eficacia en estudios clínicos comparados con placebo. Se han utilizado algunas propiedades de determinadas plantas como aloe vera, caléndula, dong quai, uña de gato, borraja, manzanilla, lavanda o té verde, pero no existe suficiente evidencia científica para avalar su recomendación. La aplicación vaginal de fitoestrógenos precisa mayor investigación para obtener información sobre su efecto. Tampoco se han mostrado diferencias significativas entre las mujeres tratadas con cimicifuga racemosa.

Terapia hormonal

       Es el tratamiento más efectivo para los síntomas moderados a intensos de la atrofia vulvovaginal. El uso de terapias hormonales para prevenir o tratar desde un punto de vista etiológico la sintomatología local que surge en la posmenopausia viene justificado ya que el trofismo del aparato urogenital femenino depende estrechamente de los estrógenos.

    La terapia estrogénica local no sólo obvia la mayoría de los efectos adversos de la terapia sistémica, sino que es probablemente más eficaz en el tratamiento de la sintomatología vulvovaginal. Las bajas dosis de TH local pueden mejorar además la satisfacción sexual, ya que mejoran la lubricación e incrementan el flujo sanguíneo y la sensibilidad vaginal. Los efectos adversos graves son poco comunes. Los estrógenos son fácilmente absorbidos en la pared vaginal y sus efectos no serán exclusivamente locales a menos que se usen formulaciones farmacéuticas o principios activos que presenten una absorción reducida. Sin embargo, como se necesitan habitualmente solo dosis bajas para tratar los síntomas vaginales, los efectos sistémicos son muy limitados a pesar de la absorción de los estrógenos. De hecho, las concentraciones séricas no se elevan de modo significativo o, si lo hacen, permanecen en los rangos normales para la posmenopausia. En consonancia con lo anterior, no existe evidencia de incremento de episodios tromboembólicos o de aumento de metástasis o recidiva en supervivientes de cáncer mamario en usuarias de TH local.
       En resumen, las sociedades internacionales que agrupan a un mayor número de especialistas en el climaterio, coinciden en que los objetivos del tratamiento de la vaginitis atrófica son el alivio de los síntomas, revertir o reducir al mínimo los cambios fisiológicos, y la mejora de la calidad de vida de la paciente. Los hidratantes y lubricantes vaginales son, para la mayoría de las sociedades internacionales y locales, los tratamientos no hormonales de primera línea para la sequedad vaginal. La mejoría tras el tratamiento estrogénico se observa a las 3-6 semanas de comenzar el tratamiento en el 80-90% de las pacientes, pudiéndose mantener el tratamiento por largo plazo, siempre que se mantengan los beneficios.
      Como situación especial comentar que la atrofia vaginal es una consecuencia frecuente del tratamiento de muchos cánceres ginecológicos. El uso de estrógenos locales en estos casos es discutido. La preferencia será utilizar tratamientos no hormonales y, si fuera necesario y tras informar a la paciente y obtener su consentimiento, podría justificarse el uso de estrógenos locales en la menor dosis efectiva.




Cris Valiño

sábado, 19 de enero de 2013

Menopausia, ¿que puede ayudarte?

0 comentarios

En entradas anteriores os explicamos que es la menopausia y cual es su sintomatología, hoy en esta entrada vamos a daros una serie de consejos para llevar lo mejor posible esta etapa de vuestra  vida partiendo de que no siempre es necesario un tratamiento hormonal.


Cuando comience un sofoco: Realice respiraciones lentas y profundas, inhale durante 5 segundos y seguidamente expulse el aire lentamente durante otros 5 segundos. Intente relajarse lo máximo posible y retirar las prendas de ropa exteriores como abrigos o bufandas. También puede ayudarle bebe agua muy fría a pequeños sorbos.
           
  DIETA
        - Evite los alimentos que puedan aumentar los sofocos como comidas muy especiadas o con mucho picante, bebidas estimulantes como el café o el alcohol. Puede substituirlas por bebidas relajantes como manzanilla o tila.
- Tome líquidos con frecuencia, especialmente fríos.
- Evite realizar cenas demasiado copiosas para facilitar la digestión.
-  Debe incluir en su dieta: Verduras, legumbres, frutas, frutos secos crudos, cereales integrales .
- Disminuya el consumo de grasas y carnes rojas.
- Prepare los alimentos al horno o a la plancha y evitando el exceso de sal. (por la retención de líquidos)
- Puede ayudarle consumir alimentos que contengan soja ya que esta contiene     estrógenos de origen natural (harina de soja, tofu, leche de soja o germinados).
- Consuma suficiente calcio y vitamina D.

               EJERCICIO
               
     - Realice ejercicio físico a diario (caminar una hora al día, nadar, bailar, bicicleta…)
     - En los días de calor elija las primeras horas de la mañana o de la noche para pasear.
      - Practicar técnicas de relajación como yoga, taichí, masajes o baños de inmersión.
     - Recuerde realizar diariamente  los ejercicios de keguel que les explicamos en entradas anteriores.
     - Manténgase en un peso adecuado.
OTROS CONSEJOS

    
    - Use ropa ligera de fibras naturales como el algodón, superponiendo prendas para que la retirada
      sea fácil en el momento del sofoco.
    - No fume.
     - Mantenga una buena ventilación en casa, evite lugares muy húmedos y calientes así como los
      cambios bruscos de temperatura
     - Manténgase sexualmente activa, utilice un lubricante vaginal durante las relaciones si es
      necesario.
    - Controle la tensión arterial y el colesterol.
    - Si después de doce meses sin menstruación, vuelve a sangrar seguramente no sea nada preocupante pero debe acudir a una revisión.


Por último, lo más importante es afrontar esta etapa con una 
ACTITUD POSITIVA      


Alba López.

jueves, 17 de enero de 2013

¿La testosterona en espray es la Viagra femenina?

0 comentarios

    

         Hace unas semanas el diario nacional  "El Pais" publicaba este artículo en su suplemento de fin de semana. Seguiremos atentas la evolución de este nuevo "descubrimiento".

 
 

Julie Wilson
La cantante Julie Wilson finge leer El informe Kinsey, un libro sobre la sexualidad publicado en los años 40. Foto: Getty Images

 
 
         Hace menos de un mes la medicina anunciaba que por fin tenía la versión femenina de la Viagra: Tefina, un gel intranasal basado en la testosterona que, inhalado en espray por la mujer dos horas antes de la actividad sexual, incrementa la libido y mejora el riego sanguíneo en los órganos sexuales, lo que puede ayudar en casos de anorgasmia.

        El descubrimiento, del laboratorio Trimel Pharmaceuticals, se ha probado en Canadá, EE UU y Australia. Sus defensores afirman que se trata de la solución al mal que aqueja al 80% de las mujeres que van a una consulta: el deseo sexual hipoactivo (DSH), causante de la frase que zanja una noche de lujuria: «Hoy no, me duele la cabeza».

         La revolución de la Tefina no radica tanto en su composición, ya que lleva testosterona. «El único tratamiento que existía para estimular el deseo en mujeres con niveles hormonales bajos era Intrinsa, unos parches de testosterona», corrobora el médico sexólogo Santiago Frago, codirector de Amaltea, una asesoría de sexo para mayores (amaltea.org). Lo novedoso es su aplicación: solo cuando se desee, como ocurre con la Viagra. Su uso acaba con varios de los efectos secundarios de los tratamientos actuales. «Medicarse con testosterona por mucho tiempo puede producir agresividad, crecimiento del vello, insomnio y aumento de peso», informa María Fernanda Peraza, especialista en salud sexual del Centro de Urología, Andrología y Salud Sexual de Palma de Mallorca.

         Otra gran esperanza al problema de la falta de deseo se llama Filbanserina. «Se la bautizó Viagra Rosa, pero la FDA (Food Drugs Administration) en EE UU no la aprobó y en 2010 se pararon las investigaciones. Se han retomado con resultados prometedores; sobre todo, a la hora de aumentar la excitación», explica Peraza. El ginecólogo estadounidense David Matlock ha ideado otra técnica, el G-Shot. Su teoría: si el punto G es una zona sensible, agrandarlo con inyecciones de colágeno o ácido hialurónico garantiza el orgasmo. Su planteamiento presenta varios problemas. El primero, sus posibles efectos secundarios: sangrado, sobreexcitación y dolor. El segundo: la existencia del punto G, ese objeto no identificado cuya presencia no ha sido probada científicamente. «Sí existe un área sensible debajo de la uretra, el problema es que solo puede localizarse en estado de excitación. Pero aumentar su tamaño no significa incrementar su sensibilidad», matiza la ginecóloga Paloma Andrés.

         «La libido femenina es compleja; pero también puede haber factores físicos que la imposibiliten, como la menopausia, hipo o hiperfunción de las glándulas tiroides o adrenales y alteraciones uroginecológicas que produzcan dolor como la vulvovaginitis o defectos del suelo pélvico», detalla la doctora Peraza.

El urólogo Juan Ignacio Martínez comparaba en El País la sexualidad masculina con un interruptor y la femenina con el cuadro eléctrico de un avión, con más funciones, pero más difícil de arreglar. «Es verdad que el deseo en la mujer es más complejo; pero si goza de buena salud, aumenta con los años», opina el sexólogo Pablo Lozano. El doctor Frago añade: «Ellas viven el apogeo de su sexualidad de los 40 a los 50 años. Las limitaciones físicas que la pérdida de la juventud ocasiona en el sexo tienen fácil solución en las mujeres –lubricantes, vasodilatadores, etc.–. Una señora de 50 años debería tener una pareja más joven. Eso sería lo sensato a nivel biológico».


Cris Valiño

jueves, 3 de enero de 2013

El maquillaje y el adelanto de la menopausia

0 comentarios

Un estudio publicado en octubre del 2012 demuestra que el adelanto de la llegada de la menopausia en algunas mujeres está relacionada con el uso excesivo de maquillaje y otros cosméticos como la laca. El estudio fue realizado en la Universidad de Washington (publicada en la web de Medical Daily); se recogieron los datos de 5.708 mujeres que participaron en la encuesta de Salud y Nutrición de los EE.UU.

Según este artículo, las mujeres que se habían expuesto a grandes cantidades de ciertos químicos eran más propensas a sufrir la menopausia al menos dos años antes de la edad media. Esto ha ocasionado que en los Estados Unidos la edad media del inicio de la menopausia haya pasado de los 51 años a los 49. La autora del estudio, Natalia Grindler, llegó a afirmar que incluso algunas mujeres estaban empezando la menopausia hasta 15 años antes.





Según este estudio, los responsables de esto son unos componentes químicos llamados FTALATOS (se usan como "plastificantes"). Grindler, relaciona niveles altos de este compuesto con el uso excesivo de algunos maquillajes que lo contienen y también; existe riesgo, con el abuso de consumo de agua embotellada y comida envasada en plástico.
Los niveles más altos de ftalatos en sangre y orina, fueron hallados en las mujeres que habían atravesado la menopausia mucho antes.

«Creemos absolutamente que estos productos químicos tienen el potencial de afectar la función ovárica y reproducción humana. Hay mucho que no sabemos en este momento, nuestra investigación es todavía preliminar, pero es suficiente para sugerir que está teniendo un impacto negativo a largo plazo», apuntó Grindler.




Lidia

miércoles, 31 de octubre de 2012

Efecto que tiene la disminución de la producción de estrógenos en la mujer

0 comentarios

Como ya hablamos la llegada de la menopausia se produce cuando los ovarios de la mujer disminuyen la producción de estrógenos y progesterona. Será especialmente destacable la reducción de los primeros, que dará lugar a la aparición de los síntomas acompañantes, así como los cambios que se producen en el organismo.
Los síntomas y efectos asociados podemos dividirlos  según el momento de aparición:

SÍNTOMAS A CORTO PLAZO:
-          Sofocos: Aparecen en el 75-85% de las mujeres menopaúsicas e incluso antes de la desaparición de las reglas, y en un 45% persisten durante largos períodos de tiempo. Se caracterizan por una sensación de calor que asciende desde el tórax al cuello y la cara, seguida de sudoración y en ocasiones acompañada de enrojecimiento de la piel. Para disminuir su aparición es recomendable eliminar o reducir el consumo de alcohol, tabaco y café ya que tienen una incidencia directa sobre ellos.
-          Sudoración: Suele ir asociado a los sofocos, con tendencia a presentarse con mayor frecuencia durante la noche, en la cama, lo que muchas veces da lugar a trastornos del sueño.

SÍNTOMAS A MEDIO PLAZO:
-          Alteraciones de la piel: La falta de estrógenos provoca una disminución del colágeno de los tejidos y como consecuencia la piel se vuelve más fina y seca. Esto afecta al aspecto y tersura de las mamas. También puede producirse un aumento del vello facial y una disminución en el pubis.
-          Alteraciones vaginales y urológicas: Las paredes de la vagina se vuelven más finas y menos flexibles, perdiendo lubricación y elasticidad. Como consecuencia puede aparecer dolor durante las relaciones sexuales y con frecuencia implica una disminución del apetito sexual, ansiedad y problemas de pareja. Las alteraciones urológicas pueden dar lugar a grandes problemas como es la incontinencia urinaria. Un problema que preocupa a muchas mujeres.
-          Cambios psíquicos: Tendencia a la depresión, nerviosismo, cambios de humor, tristeza, etc.

EFECTOS A LARGO PLAZO:
-          Osteoporosis: Se caracteriza por la reducción de masa ósea debilitando y haciendo más frágil al hueso lo que da lugar a un aumento de la susceptibilidad a las fracturas y sus grandes complicaciones. Por ello es muy importante llegar a esta etapa con un buen pico de masa ósea conseguido a lo largo de la infancia y adolescencia.
-          Cardiovasculares: Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en la mujer postmenopaúsica en la sociedad occidental. Los estudios epidemiológicos demuestran un incremento de las enfermedades coronarias después de la menopausia, coincidiendo con el déficit de estrógenos que provoca una alteración de los lípidos de la sangre con elevación del colesterol LDL y disminución del HDL. La enfermedad cardiovascular en la mujer antes de la menopausia es menos frecuente que en el hombre por el efecto protector de los estrógenos, pero con el paso de los años, esta frecuencia acaba igualándose.

Por todo ello, es muy importante una buena alimentación y ejercicio físico. También es importante destacar que el tratamiento hormonal sustitutivo pautado por tu ginecólogo además de prevenir estos síntomas tiene una acción preventiva sobre las enfermedades cardiovasculares.

Alba Martínez

domingo, 14 de octubre de 2012

La AEEM abre un consultorio virtual

0 comentarios
Coincidiendo con el Día de la Menopausia, que se celebra el próximo Jueves 18 de octubre, la AEEM (Asociación Española para el Estudio de la Menopausia) abrirá un consultorio a través de Facebook (www.facebook.com/AEEM) en el que especialistas de toda España responderán a las consultas sobre menopausia que planteen los usuarios en la popular rede social.
La llegada de la mujer a la menopausia trae consigo multitud de cambios que pueden afectar tanto al aspecto físico como al social o el psicológico, por ello es importante que las mujeres cuenten con un asesoramiento especializado para garantizar la calidad de vida durante el climaterio”, explica en un comunicado el doctor Rafael Sánchez Borrego, presidente de la AEEM. 
“El objetivo de esta iniciativa es llevar un mensaje de concienciación a la población española acerca de la importancia de la prevención y del asesoramiento para escoger las mejores terapias disponibles de acuerdo al perfil de cada mujer con el fin de alcanzar una calidad de vida adecuada”, subraya el presidente.
Este “consultorio de salud virtual” estará disponible desde el lunes 15 hasta el viernes 19 de octubre. Todos los usuarios podrán acceder al perfil de la Asociación en Facebook y enviar sus preguntas para que sean resueltas por un ginecólogo. “Este tipo de acciones son positivas porque la formación e información redunda en positivamente en la calidad de vida de las mujeres”, comenta el doctor Borrego. “Pero no debemos olvidar que un correcto diagnóstico y tratamiento debe realizarse siempre en la consulta”, concluye.
Os animamos a probar este servicio que seguro será de gran utilidad para contestar a todas las dudas que tengaís sobre la menopausia, sus síntomas y tratamientos.

Alba Martínez

viernes, 5 de octubre de 2012

¿Es lo mismo menopausia que climaterio?

0 comentarios


La menopausia no llega de forma brusca, salvo algunos casos concretos, sino que se va instalando progresivamente a lo largo de varios años. Los ovarios dejan de producir óvulos y por lo tanto hormonas femeninas (estrógenos y progesterona), lo que hace que las menstruaciones se hagan cada vez más escasas hasta que finalmente cesan pasando del estado reproductor al no reproductor de la mujer. Este período de transición es lo que llamamos climaterio.

En general, el término climaterio no es muy utilizado por el público en general. La mayoría se refieren a ese período de la vida de la mujer simplemente como menopausia, a pesar de que ese término sólo se refiere al momento en que suspende la regla por un año.

Los profesionales han identificado tres fases para definir su evolución: 

La peri-menopausia: Es la primera etapa, que va desde la aparición de los primeros síntomas hasta la menopausia. Durante este periodo es cuando la mujer empieza a experimentar trastornos menstruales y los primeros sofocos. En la mayoría de los casos, estos acompañan a la mujer durante toda la peri-menopausia.

La menopausia: Esta fase va desde el final de la peri-menopausia hasta un año después de la última menstruación. Las principales manifestaciones de la menopausia suelen ser el aumento de los síntomas (especialmente los sofocos) y el cese completo de la menstruación. Suele ser la fase en la que los síntomas son los más molestos. La disminución hormonal que se produce en esta etapa actúa directamente sobre nuestro cuerpo afectando especialmente los sistemas nervioso, cardiovascular, óseo y urogenital. Algo de lo que hablaremos más adelante.

Podemos diferenciar varios tipos:
  • Natural: es la que ocurre en forma espontánea entre los 45-52 años.
  • Precoz: antes de los 40 años.
  • Tardía: después de los 55 años.
  • Quirúrgica: que ocurre cuando se extraen ambos ovarios durante una intervención quirúrgica. Si se extirpa el útero (histerectomía) pero se dejan uno o ambos ovarios, desaparecen las reglas pero continúa la producción de óvulos y de hormonas y, por tanto, no se desarrollan los problemas ocasionados por la ausencia de hormonas. Los óvulos que se producen son eliminados por células especiales que tiene el organismo y el embarazo es imposible.
  • Química: cuando la mujer es sometida a algunas formas de quimioterapia o radioterapia donde cesa la función ovárica. 

La post-menopausia: Pasado un año después de la última menstruación, la mujer entra en la fase llamada post-menopausia. A partir de ahí es cuando los síntomas suelen disminuir en intensidad y hacerse cada vez menos frecuentes. La mujer deja atrás los años de menopausia “intensa” para recuperar poco a poco, en la mayoría de los casos, la normalidad.

Alba Martínez